terça-feira, 4 de setembro de 2012

Un cañón por el culo.

Texto que está rodando o mundo e nos leva a pensar sobre o atual sistema financeiro global. Alguns chamam de Terrorismo Financieiro.
Foi publicado pelo Jornal Espanhol El País. Escrito pelo jornalista Juan José Millas.
  
Si lo hemos entendido bien, y no era fácil porque somos un poco bobos, la economía financiera es a la economía real lo que el señor feudal al siervo, lo que el amo al esclavo, lo que la metrópoli a la colonia, lo que el capitalista manchesteriano al obrero sobreexplotado. La economía financiera es el enemigo de clase de la economía real, con la que juega como un cerdo occidental con el cuerpo de un niño en un burdel asiático. Ese cerdo hijo de puta puede hacer, por ejemplo, que tu producción de trigo se aprecie o se deprecie dos años antes de que la hayas sembrado. En efecto, puede comprarte, y sin que tú te enteres de la operación, una cosecha inexistente y vendérsela a un tercero que se la venderá a un cuarto y este a un quinto y puede conseguir, según sus intereses, que a lo largo de ese proceso delirante el precio de ese trigo quimérico se dispare o se hunda sin que tú ganes más si sube, aunque te irás a la mierda si baja. Si baja demasiado, quizá no te compense sembrarlo, pero habrás quedado endeudado sin comerlo ni beberlo para el resto de tu vida, quizá vayas a la cárcel o a la horca por ello, depende de la zona geográfica en la que hayas caído, aunque no hay ninguna segura. De eso trata la economía financiera.
Estamos hablando, para ejemplificar, de la cosecha de un individuo, pero lo que el cerdo hijo de puta compra por lo general es un país entero y a precio de risa, un país con todos sus ciudadanos dentro, digamos que con gente real que se levanta realmente a las seis de mañana y se acuesta de verdad a las doce de la noche. Un país que desde la perspectiva del terrorista financiero no es más que un tablero de juegos reunidos en el que un conjunto de Clicks de Famóbil se mueve de un lado a otro como se mueven las fichas por el juego de la Oca.
La primera operación que efectúa el terrorista financiero sobre su víctima es la del terrorista convencional, el del tiro en la nuca. Es decir, la desprovee del carácter de persona, la cosifica. Una vez convertida en cosa, importa poco si tiene hijos o padres, si se ha levantado con unas décimas de fiebre, si se encuentra en un proceso de divorcio o si no ha dormido porque está preparando unas oposiciones. Nada de eso cuenta para la economía financiera ni para el terrorista económico que acaba de colocar su dedo en el mapa, sobre un país, este, da lo mismo, y dice “compro” o dice “vendo” con la impunidad con la que el que juega al Monopoly compra o vende propiedades inmobiliarias de mentira.
Cuando el terrorista financiero compra o vende, convierte en irreal el trabajo genuino de miles o millones de personas que antes de ir al tajo han dejado en una guardería estatal, donde todavía las haya, a sus hijos, productos de consumo también, los hijos, de ese ejército de cabrones protegidos por los gobiernos de medio mundo, pero sobreprotegidos desde luego por esa cosa que venimos llamando Europa o Unión Europea o, en términos más simples, Alemania, a cuyas arcas se desvían hoy, ahora, en el momento mismo en el que usted lee estas líneas, miles de millones de euros que estaban en las nuestras.
Y se desvían no en un movimiento racional ni justo ni legítimo, se desvían en un movimiento especulativo alentado por Merkel con la complicidad de todos los gobiernos de la llamada zona euro. Usted y yo, con nuestras décimas de fiebre, con nuestros hijos sin guardería o sin trabajo, con nuestro padre enfermo y sin ayudas para la dependencia, con nuestros sufrimientos morales o nuestros gozos sentimentales, usted y yo ya hemos sido cosificados por Draghi, por Lagarde, por Merkel, ya no poseemos las cualidades humanas que nos hacen dignos de la empatía de nuestros congéneres. Ya somos mera mercancía a la que se puede expulsar de la residencia de ancianos, del hospital, de la escuela pública, hemos devenido en algo despreciable, como ese pobre tipo al que el terrorista por antonomasia está a punto de dar un tiro en la nuca en nombre de Dios o de la patria.
A usted y a mí nos están colocando en los bajos del tren una bomba diaria llamada prima de riesgo, por ejemplo, o intereses a siete años, en el nombre de la economía financiera. Vamos a reventón diario, a masacre diaria y hay autores materiales de esa colocación y responsables intelectuales de esas acciones terroristas que quedan impunes entre otras cosas porque los terroristas se presentan a las elecciones y hasta las ganan y porque hay detrás de ellos importantes grupos mediáticos que dan legitimidad a los movimientos especulativos de los que somos víctimas.
La economía financiera, si vamos entendiéndolo, significa que el que te compró aquella cosecha inexistente era un cabrón con los papeles en regla. ¿Tenías tú libertad para no vendérsela? De ninguna manera. Se la habría comprado a tu vecino o al vecino de tu vecino. La actividad principal de la economía financiera consiste en alterar el precio de las cosas, delito prohibido cuando se da a pequeña escala, pero alentado por las autoridades cuando sus magnitudes se salen de los gráficos.
Aquí están alterando el precio de nuestras vidas cada día sin que nadie le ponga remedio, es más, enviando a las fuerzas del orden contra quienes tratan de hacerlo. Y vive Dios que las fuerzas del orden se emplean a fondo en la protección de ese hijo de puta que le vendió a usted, por medio de una estafa autorizada, un producto financiero, es decir, un objeto irreal en el que usted invirtió a lo mejor los ahorros reales de toda su vida. Le vendió humo el muy cerdo amparado por las leyes del Estado que son ya las leyes de la economía financiera, puesto que están a su servicio.
En la economía real, para que una lechuga nazca hay que sembrarla y cuidarla y darle el tiempo preciso para que se desarrolle. Luego hay que recolectarla, claro, y envasarla y distribuirla y facturarla a 30, 60 o 90 días. Una cantidad enorme de tiempo y de energías para obtener unos céntimos, que dividirás con el Estado, a través de los impuestos, para costear los servicios comunes que ahora nos están reduciendo porque la economía financiera ha dado un traspié y hay que sacarla del bache. La economía financiera no se conforma con la plusvalía del capitalismo clásico, necesita también de nuestra sangre y en ello está, por eso juega con nuestra sanidad pública y con nuestra enseñanza y con nuestra justicia al modo en que un terrorista enfermo, valga la redundancia, juega metiendo el cañón de su pistola por el culo de su secuestrado.
Llevan ya cuatro años metiéndonos por el culo ese cañón. Y con la complicidad de los nuestros.


El País - 14 de agosto de 2012

sábado, 1 de setembro de 2012

MUDANÇA

O original desse texto eu escrevi em inglês, para uma página de uma amiga dos Estados Unidos. Você pode encontrar o original em inglês na página  Bay Area Creative Writing Circle.
 
Nós estamos acostumados e até gostamos da rotina. Gostamos das coisas do jeito que são e estão. Gostamos e nos habituamos a ler o mesmo tipo de livro, escutar o mesmo tipo de música; dançamos sempre do mesmo jeito, rimos sempre do mesmo jeito. Isso nos envelhece por dentro, envelhece nossos corações.
Agora se você disser sim para mudança, você estará dizendo sim para aprender algo diferente na sua vida e cada vez que você mudar, você vai aprender algo novo.
Mude seu jeito de viver, mesmo que seja um dia na semana, um dia no mês, que seja um dia no ano, mas mude. Mude o caminho que faz para ir trabalhar, mude seu estilo de música, mude a forma com que trata as pessoas. Ande na chuva, cante na chuva. Mude o tipo de leitura, mude o penteado. Brinque com as crianças na rua, converse com os idosos no parque, conte uma piada no ônibus. Mude de tênis, de sapato. Mude o jeito de pensar; Olhe de forma diferente para as pessoas na rua. Mude o humor, mude o sorriso no rosto. Mude de canal!

quarta-feira, 29 de agosto de 2012

Adeus


Adeus noite. Adeus mal humor. Adeus meias furadas. Adeus tênis velho. Adeus calça rasgada. Adeus recortes de jornal. Adeus foto velha. Adeus caderno da sétima série. Adeus agenda telefônica. Adeus programas de TV. Adeus cara da padaria. Adeus conversa com desconhecidos. Adeus momentos ridículos. Adeus risadas de pessoas estranhas. Adeus a você que não gosta de mim. Bem vindo o amanhã!

Com amor, Cadu.

terça-feira, 28 de agosto de 2012

Paixão por pensamento


Calça Jeans desbotada, camiseta dos Engenheiros do Hawaii, jogado na cama. Na televisão desenho dos Simpsons passando, sem volume, lendo um livro de crônicas.
 
A vizinha, uma garota de 16 anos, escutando N’sync em volume moderado.  Somos escravos dos pensamentos.
 
Enquanto leio o livro e divago, ela provavelmente divaga sobre algum garoto, talvez uma paixão. Nessa idade nos apaixonamos muito mais por pensamento, do que pela pessoa que desejamos. Talvez não só nessa idade, mas nos apaixonamos muito mais por nossa imaginação, do que por qualquer pessoa desfilando sobre qualquer passarela.
 
Lembro-me de minha adolescência, a escada da escola era a passarela de amores que vem e que vão. Muito mais que a garota mais linda, era minha imaginação em pensar como seria andar com ela de mãos dadas no caminho entre minha casa e a escola.
Diariamente, milhares de pessoas se apaixonam dentro dos metrôs, ônibus e parques, se apaixonam por milhares de outras pessoas que nunca mais encontrarão. O cara que se apaixona por uma moça que tem cabelos curtos, com um livro de romance vampiresco; ou a mulher que se imagina beijando o cara de terno de giz, de pé no fundo do vagão. Paixões do dia-a-dia.
Volto a ler meu livro, enquanto ela se apaixona ainda mais por um garoto, que talvez nem exista.

Homem ou Robô?

Homem com coração de robô ou Robô com coração de homem?
Nunca estivemos tanto tempo conectados e tão comunicativos... Globalização. Conseguimos de forma espetacular conversar com quem está do outro lado do planeta, conseguimos trocar mensagens e videos com pessoas nunca antes imaginadas por nós, e para isso só precisamos de uma conexão com a internet.
Mas há o efeito colateral, essa comunicação incrível com pessoas distantes nos separa de pessoas que estão tão próximas. Frente ao computador, laptop, celular, o que seja, temos o coração mais sensível que um ser humano poderia ter; Choramos com maltrato a animais, ficamos indignados com violência, somos revolucionários contra corruptos, somos fiéis às igrejas e as coisas de Deus; nos emocionamos com relacionamentos perfeitos. Mas na rua é oposto, somos cegos frente ao morador de rua que passa fome, damos risada do partidário que faz campanha, não cremos em Deus e a fidelidade no relacionamento é coisa rara.
Dentro do metrô lotado, estamos "distantes" de quem está do nosso lado, respirando o mesmo ar, no mesmo tempo que estamos conectados por laços afetivos com pessoas que nunca nos foram apresentadas.
Somos apreciadores da natureza da tecnologia, mas não somos capazes de ficarmos cinco minutos olhando flores.
Homem com coração de robô ou robô com coração de homem, afinal, o que somos?

Foto da Internet
 


segunda-feira, 27 de agosto de 2012

O AMOR

Ah O Amor
Feliz aquele que ama
ainda mais feliz, aquele que é amado
Ah O Amor
São tantos sentimentos,
que não cabe num sorriso
Ah O Amor
Conta gotas de felicidade
Uma gota que muda sua vida
Ah O Amor...simplesmente amor...
 
 
FOTO DA INTERNET



domingo, 26 de agosto de 2012

São Paulo


Cidade de São Paulo

Cidade repleta de prédios imponentes; prédios esses que são cercados por paisagens artísticas em contraste com a desigualdade social.
Viver em São Paulo é como estar dentro de Tempos Modernos de Chaplin, com fundo musical de Sinatra.
Teatro e museus, estádios de futebol e parques... Vivemos de arte, de ar poluído e metrô lotado. Cidade que respira economia; Inspira dinheiro e expira arrogância.
Cidade de São Paulo, eu te amo!


Com amor, Cadu.

sábado, 25 de agosto de 2012

Dia do Soldado

"Batalhão Atenção; Batalhão, SENTINDO!!!
Em continência a Bandeira, apresentar ARMAS!!!"
Somente nós que fomos e os que são sabem a importância da Farda Verde Oliva, do glorioso Exército Brasileiro. Somente nós entendemos as dificuldades e o prazer de servir com nossas vidas nossa Bandeira. Somente nós gostamos do prazer de uma missão, da noite escura na selva e das horas de sono perdidas na guarnição. Não importa quantas gerações passarão pelo Exército, quem foi sempre será, e quem é, nunca deixará de ser! Parabéns a todos que tem o nome escrito na história do Exército Brasileiro!